Un año más, la
Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España ha entregado sus premios Goya a lo mejor del año. Como era de esperar, la gran vencedora ha sido la
Blancanieves de Pablo Berger, que se ha llevado 10 de sus 18 nominaciones, entre ellas
mejor película, mejor guión original, mejor banda sonora, mejor actriz revelación para Macarena García y mejor actriz protagonista para la gran
Maribel Verdú, que consigue su segundo Goya en pocos años. La malvada madrastra de esta muda
Blancanieves en blanco y negro
le ha quitado el Goya a Naomi Watts por su trabajo en Lo imposible, reafirmando el olvido del cine español -por no decir desprecio, que quizás sería pasarse- a las interpretaciones extranjeras. La película española más taquillera de toda la historia se ha quedado también sin el premio al mejor actor secundario por Ewan McGregor, que finalmente se lo ha llevado el muy loable Julián Villagrán por
Grupo 7;
ni el de mejor actor revelación por Tom Holland, asistente a la gala y gran merecedor de este galardón que se ha acabado llevando Joaquín Núñez, también por
Grupo 7 -ni Àlex Monner, otro de los favoritos, se ha impuesto en esta categoría-.

No obstante,
el premio que sí se ha llevado Lo imposible es el de mejor director. Un muy emocionado
Juan Antonio Bayona subía a recoger el premio en manos de Alejandro Amenábar y reivindicaba la
calidad del cine español y su necesidad de tener películas grandes, medianas y pequeñas, sin querer eso decir que hacer películas grandes sea ser ambicioso y hacer películas pequeñas sea ser pobre. El premio a Bayona, por cierto, que ha entregado a María Belón (Watts en la película), ha sido una de las sorpresas de la noche, cosa que ha equilibrado un poquito la balanza de premios gordos.
Lo imposible se queda, pues, en segundo lugar del palmarés con 5 galardones, seguida por Las aventuras de Tadeo Jones con 3 y Grupo 7 con los dos interpretativos. Por su parte, la gran perdedora de la noche ha sido
El artista y la modelo de Fernando Trueba, que se ha ido sin un sólo Goya. En cambio,
Una pistola en cada mano, que sólo optaba a mejor actriz de reparto, ha hecho pleno, y merecido, con
Candela Peña, al igual que
El muerto y ser feliz, film que ha dado la primera nominación y el primer Goya a
José Sacristán.
Por todo lo demás, hay que destacar
una ceremonia muy reivindicativa y dura con la situación política y social actual, sobre todo en el primer monólogo de la presentadora Eva Hache al inicio de la noche, así como en algunos de los
discursos de los presentadores -genial José Corbacho, que sólo ha saludado al ministro Wert un 21%-
los premiados -Verdú ha recordado el Robin Hood a la inversa de Costa Gavras en
El capital- y
el presidente de la Academia Enrique González Macho. Una gala reivindicativa, bastante larga, con mejores y peores momentos, que también ha premiado con el Goya Honorífico a esa gran
Concha Velasco que llena el escenario con tan sólo su presencia. Dicho esto,
os dejamos con todo el listado de premiadas: