Un año más, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España ha entregado sus premios Goya a lo mejor del año. Como era de esperar, la gran vencedora ha sido la Blancanieves de Pablo Berger, que se ha llevado 10 de sus 18 nominaciones, entre ellas mejor película, mejor guión original, mejor banda sonora, mejor actriz revelación para Macarena García y mejor actriz protagonista para la gran Maribel Verdú, que consigue su segundo Goya en pocos años. La malvada madrastra de esta muda Blancanieves en blanco y negro le ha quitado el Goya a Naomi Watts por su trabajo en Lo imposible, reafirmando el olvido del cine español -por no decir desprecio, que quizás sería pasarse- a las interpretaciones extranjeras. La película española más taquillera de toda la historia se ha quedado también sin el premio al mejor actor secundario por Ewan McGregor, que finalmente se lo ha llevado el muy loable Julián Villagrán por Grupo 7; ni el de mejor actor revelación por Tom Holland, asistente a la gala y gran merecedor de este galardón que se ha acabado llevando Joaquín Núñez, también por Grupo 7 -ni Àlex Monner, otro de los favoritos, se ha impuesto en esta categoría-.
Por todo lo demás, hay que destacar una ceremonia muy reivindicativa y dura con la situación política y social actual, sobre todo en el primer monólogo de la presentadora Eva Hache al inicio de la noche, así como en algunos de los discursos de los presentadores -genial José Corbacho, que sólo ha saludado al ministro Wert un 21%- los premiados -Verdú ha recordado el Robin Hood a la inversa de Costa Gavras en El capital- y el presidente de la Academia Enrique González Macho. Una gala reivindicativa, bastante larga, con mejores y peores momentos, que también ha premiado con el Goya Honorífico a esa gran Concha Velasco que llena el escenario con tan sólo su presencia. Dicho esto, os dejamos con todo el listado de premiadas:
