Otra pausa en el cine de Gus Van Sant. Su filmografía cabalga entre el cine de autor y el más mainstream. Su último trabajo forma parte del segundo grupo. Es más, la película es un encargo, puesto que Matt Damon no se veía con la suficiente fuerza para dirigir el guión que coescribió junto a John Krasinski. El artista envuelto en el mundo de Hollywood, impregnando su sello de autor, por supuesto, pero sucumbiendo a una infinidad de convenciones. Tantas como el personaje principal de Tierra prometida.
