La crisis económica produce crispación, aumento de la pobreza, malestar social y búsqueda de culpables. El discurso fácil es contra la inmigración (y formaciones políticas se aprovechan de ello). El discurso -en gente con poca capacidad crítica- cala hondo y el racismo incrementa sus adeptos. Porque ya el odio pasa a ser como una ideología en que el ser humano diferencia un nosotros y ellos. Europa lleva años por ese sendero, un terrible futuro para el cual Alacrán enamorado pretende insuflarle esperanza.
