En la presentación de su primer film como director, Dustin Hoffman recordó aquello
que había dicho una vez Billy Wilder: "si vas a decirle la verdad al público,
mejor que seas gracioso”. Al parecer, el protagonista de El graduado, Tootsie y Kramer contra Kramer, entre muchas
otras, convirtió las palabras de Wilder en su guía de trabajo durante el rodaje
de El cuarteto. Un gran acierto, porque
la película saliente ha resultado ser una simpatiquísima historia, divertida y
enternecedora, que trata con afecto, aunque no sin mostrar ciertas realidades,
el inevitable paso del tiempo.