El cine español necesita películas que triunfen en taquilla, como todas las cinematografías mundiales. El problema de nuestro cine son los elevados prejuicios de su propio público. En pleno 2013 aún hay que escuchar aquellas dos máximas: "Pero si no parece española" y "Si es española, no la veo". Eso sí, las victorias de Rafa Nadal, Fernando Alonso o el Mundial de Fútbol se celebra como si se acabara el mundo mañana.
