Hacía tiempo que el género péplum o “sword and sandals” (espada y sandalias) permanecía en el olvido; películas como Ben-Hur o Espartaco tuvieron su gran momento y popularidad, pero las historias épicas de romanos y griegos dejaron de producirse para dar paso a otros géneros cinematográficos. No fue hasta el año 2000, cuando el director Ridley Scott (Blade Runner, Alien: el octavo pasajero) apostó fuerte y se arriesgó recuperando el género con la superproducción Gladiator, una película ambientada en la antigua Roma pero centrada en la lucha personal del esclavo y gladiador Máximo Décimo Meridio, interpretado por Russell Crowe. Después de ese año, otros directores y guionistas apostaron por el género, dando como resultado películas como Troya, Alejandro Mago, 300 o la serie de la HBO, Roma.