En un mundo en el que todo está inventado y la competitividad
está a la orden del día, ser original no es nada fácil. Libros, canciones…todo
existe y nada es nuevo, un auténtico quebradero de cabeza. Brian Klugman y Lee
Sternthal (productores de Tron: Legacy)
tuvieron que hacer frente a ello y llevar a cabo un proyecto que duró diez
años, pero que al final ha visto la luz como El ladrón de palabras. Si bien es cierto que si no fuese por el
reparto la película hubiese pasado aún más inadvertida, el film es más que lo
que unos buenos actores pueden darnos, y lejos de menospreciarla deberíamos
tenerla en cuenta para ser la primera de unos directores y guionistas noveles.
