Andaba yo con la buena intención de descansar un rato, después de terminar la ardua tarea de deshacer mi maleta, y compartir una tarde con mi hermana con lo que nos dispusimos a ver una comedia, algo para pasar el rato. Así que decidimos ver El cambiazo, una película de David Dobkin y teniendo como protagonistas a Ryan Reynolds y Jason Bateman. Cual fue la sorpresa cuando descubrimos que no había sorpresa alguna y que estábamos ante una película aburrida hasta la saciedad, que no había por donde cogerla y que no tuve más remedio que acabar.
