Siempre salen estadísticas que en las vacaciones de verano las discusiones en los matrimonios son tan frecuentes como los bañadores en la maleta. De hecho, septiembre es el mes con más divorcios. De jueves a domingo nos invita a viajar con una familia en su viaje vacacional y desde el inicio ya percibimos que las cosas no funcionan del todo bien entre el matrimonio protagonista.
