No podía llegar en mejor momento esta película: en plena vorágine independentista en Catalunya. Ahora bien, es pura casualidad. Los directores Joel Joan y Sergi Lara llevan siete años intentando levantar Fènix 11·23 y el proceso ha culminado en un contexto ideal para que cale el mensaje del film. En resumidas cuentas, ¿qué mejor momento que el actual para que la historia de un joven de 14 años que fue detenido por la Guardia Civil bajo sospechas de terrorismo informático por enviar un correo electrónico a una empresa exigiendo el etiquetaje en catalán obtenga un beneplácito (casi) absoluto del público?
