Como plumas que, en la palma de la mano, salen volando libres cuando soplamos levemente. Sin ellas, el juego musical de Ray Charles no tendría sentido. Sin ellas, algunos de los míticos y pegadizos estribillos de los Rolling Stones, Michael Jackson, Sting, Bruce Springsteen y tantos otros quedarían mudos. En inglés las llaman “background singers” (cantantes de fondo o segundo plano). Las normalmente en la sombra coristas se adelantan por primera vez al frente del escenario y nos cuentan su historia en el documental ganador de un Oscar A 20 pasos de la fama, dirigido por Morgan Neville.