Productor arriesgado, comprometedor e independiente. Apuesta por jóvenes y futuros talentos. Cineastas con miradas diferentes, rompedoras y muy poco convencionales. Pocas veces es tan objetivo afirmar que el trabajo de una persona es amor al séptimo arte. La mosquitera y La lapidation de Sanint Étienne han sido posibles gracias el empeño y la financiación de Luis Miñarro. Dos de los mejores títulos del cine español del último lustro. Ahora, el ilustre productor se ha decido a rodar su primer largometraje de ficción, una alocada y erótica aproximación a la figura de Amadeo de Saboya.
