Propuesta radical con opiniones radicalizadas. Holy Motors se ha coronado como la gran ganadora del Festival de Sitges (al ganar los premios a la mejor película y al mejor director) tras su paso por el Festival de Cannes; en ambos certámenes ha obtenido críticas muy entusiastas y otras tildándola de pretenciosa y vacía. Un servidor se sitúa en el primer grupo por su potencial visual, su atmósfera inquietante y su capacidad artística de perdurar en tu
retina y pensamientos días y días después de su visionada (y para bien, no para
mal). El último trabajo de Leos Carax es un ejercicio cinematográfico de primer
orden, una experiencia sensorial muy potente que no deja indiferente a nadie.
