DreamWorks siempre ha jugado una liga menor en el cine de animación en cuanto a calidad de sus películas se refiere, pues en taquilla suelen tener grandes exitazos. En su país de origen, Estados Unidos, quedan eclipsados por la magnificencia de PIXAR que los supera en humor, técnica e historias. A nivel mundial quedan a años luz de los estudios Ghibli y de producciones europeas. La única ocasión -en su etapa con la animación generada por ordenador- que han tenido un resultado similar fue con la notable Shrek. Ninguna ocasión más, ni con la sobrevalorada Cómo entrenar a tu dragón.
