1985, Dallas. Electricista, macarra, estafador y reflejo de una sociedad retrógrada y purista, Ron Woodroof era la última persona que se esperaba la posibilidad de ser portador del VIH, virus causante de la enfermedad del sida. Después de ser diagnosticado, pasó por las distintas y típicas etapas de negación, incomprensión, ira y aceptación. Woodroof, sin embargo, añadió una etapa más a su lucha contra la enfermedad: el desafío. Desafío a las leyes, a las empresas farmacéuticas, a los hospitales, al Estado y a todo aquél que se interpusiera entre él y su intención de sobrevivir. Con este objetivo, creó un club a través del cual vender medicamentos cuyo uso aún no estaba aprobado en Estados Unidos. La evolución del personaje de Woodroof, su lucha personal y social contra la enfermedad y las amistades que entabló a lo largo del camino son el centro de la historia que nos cuenta Dallas Buyers Club, correcta y académica película dirigida por Jean-Marc Vallée (C.R.A.Z.Y., Café de Flore, La reina Victoria) y protagonizada brillantemente por Matthew McConaughey y Jared Leto, ambos ganadores del Oscar al mejor actor y actor de reparto por sus respectivos papeles en esta cinta.