Un personaje aparece en un camerino y sale a escena. Como lo hacía en la obra de teatro original que adapta a la gran pantalla. Es el propio Guillaume Gallienne, director, guionista y protagonista del filme. Relato autobiográfico -¿hasta qué punto?- presentado en pequeñas cápsulas, los flashbacks que recuerda, mediante un hilo conductor: ¿Quién soy? La identidad es uno de los grandes temas de la humanidad y Gallienne juega con ello desde el humor sin olvidar que, al final, lo más humano es emocionarse.
