
The government of the
people, by the people, for the people
Si tuviéramos que escoger una frase representativa de Abraham Lincoln, el decimosexto presidente de los Estados Unidos, probablemente sería la que pronunció en su famoso discurso de Gettysburg, durante la Guerra de Secesión. No es de extrañar, pues, que Steven Spielberg la utilice en la primera y magistral escena de su nueva película, Lincoln, drama histórico sobre los últimos meses de vida de uno de los héroes del país norteamericano. En esta secuencia introductoria, la frase se nos presenta no en boca de Lincoln, sino a través de un cabo negro del ejército unionista que, con pasión en su voz, le repite al presidente sus propias palabras para reivindicar la igualdad entre blancos y negros. A parte de la composición de la escena, la fotografía de Janusz Kaminski y el hecho de escuchar a Daniel Day-Lewis por primera vez —siempre que sea en versión original, claro—, este momento sirve de punto de partida a un film que derrocha épica Spielberg en cada plano. Un clásico moderno e histórico que es, sin duda alguna, uno de los mejores estrenos del mes y del año.
