
No deja de ser gratificante ir al cine a entretenerse y conseguirlo. Puede ser más o menos buena a nivel de técnica cinematográfica, pero si una película pensada con el solo objetivo de entretener hace que el espectador olvide todo cuanto le rodea y se sume al desarrollo frenético de la historia, ya tiene mucho a su favor. Non-stop (Sin escalas), cinta de acción que llega esta semana a nuestras salas, tiene todos los elementos para sumarse a este tipo de películas: suspense, tensión en aumento, ritmo desenfrenado y acción, mucha -o suficiente- acción. Lo nuevo de Jaume Collet-Serra saca notable en su vertiente de entretenimiento y se las apaña bastante bien en lo que respecta a guión, interpretaciones y efectos especiales.
